jueves, 27 de abril de 2006

Tal es la inspiración

Jose Daniel de Castro
Hay veces que la inspiración va mucho más allá que las posibilidades de su ejecución.

En ocasiones la sensación de inspiración se me antoja tan liberadora como agobiante.

Y esque esta no depende del estado emocional del que se goce en el momento de su repentina aparición.

Es esto lo que me inquieta y me invita a reflexionar infructuosamente, no consigo comprender a que se debe, cual es la secreta causa y su humana finalidad.

Porque racionalmente seguro se debe a procesos mentales y psicológicos altamente complejos de los cuales yo no tengo ningún conocimiento.

Por esto mismo sólo me queda plantearlo en términos emocionales ya que en ocasiones suscita en mi tal grado de emoción que sólo me queda disfrutar de tan inquietante alboroto de ideas y, como esclavo obediente, rendirme a sus encantos sin preguntar.

Ya lo dijo Bécquer de la forma mas clara y bella que se pueda definir mediante el lenguaje en su Rima III de sus "Rimas y Leyendas":

"Sacudimiento extraño
que agita las ideas,
como huracán que empuja

las olas en tropel;

murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo,
como volcán que sordo
anuncia que va a arder..."