martes, 31 de marzo de 2009

Juanito



Juanito no hacía mucho caso en el colegio, lo pasaba en grande jugando al fútbol y solía reírse de su compañero que era muy listo y sacaba muy buenas notas. Nuestro amigo Juanito suspendía todo, decía que el cole era una tontería y que lo que él deseaba era trabajar para comprarse un buen coche y tener para sus cosillas. Tardó poco en encontrar un importante puesto de operario en una cadena de montaje. A Juanito no le gustaba leer, ni le interesaba el arte, la política ni esas cosas de gente rara, Juanito era un tío. Le gustaba hablar alto y no era muy educado con las chicas, siempre gozaba con el reconocimiento que le aportaban sus golpes con los nudillos sobre la barra del bar en el que pasaba muchas horas. Lo cierto es que Juanito no sabía nada de nada, era un completo paleto de ciudad pero esto tampoco lo sabía, era feliz.

Un día llegó Juanito muy cansado de la fábrica, estaba harto de ser una herramienta. Entonces se dió cuenta de que todos sus amigos tenían mejores trabajos que el, eran una ganga y Juanito, siendo la persona más lista del mundo como era, no podía soportarlo. Juanito vio muchas pelis americanas, jugaba a ser Rambo, hay que reconocer que siempre le gustó. Y mediante la asociación más compleja que jamás pudo hacer llegó a la excelsa conclusión: trabajo cómodo y Rambo...fusionemos...procesamos... virgensita yo quiero ser poli!!!!!!

Juanito es antidisturbios, nada más y nada menos, y sigue siendo de los más ineptos de su entorno, el pobre sigue sin saber nada de casi nada aunque en el "gym" se ha puesto que no veas de fuerte, menudo tío este Juanito!¡Ay que te cojo!

En su tiempo libre hace mucho deporte, tipo sano como Dios manda, le gustan los discos de la oreja de Van Gogh y las fiestas de su pueblo, ¡ay que ver lo que se divierte Juanito en los encierros de su pueblo!, se viste ajustado, modernete con un aire informal pero mantiene siempre esa actitud elegante y seria que le caracteriza, veranea en Benidorm, acaba de comprar la tele de plasma para el chalet nuevo. Es un triunfador.

Y en su trabajo, Juanito, el hacha, tiene autoridad. Juanito te puede decir lo que has de hacer, a Juanito no le puedes contestar mal, estas ha merced de Juanito y Juanito te puede y te va a dar una hostia, a no ser que seas un buen ciudadano como el mismo Juanito. Juanito come de los impuestos de la gente que aporrea con garbo, Juanito es impune y sigue sin saber hablar correctamente, Juanito dispone del respeto y la aprobación de su suegro y su cuñado que son muy demócratas y de estas cosas saben mucho. Los jefes de Juanito le mandan calentar la badana de todo aquel que no les vote, a los que le votan y a los que no votan a nadie.

Juanito llega satisfecho a casa porque Juanito trabaja pocos días y los que trabaja lo hace con gusto porque no le gusta que la gente proteste ni que lleven el pelo largo. Juanito no es de ningún partido, su ideología es la comodidad y el dinero fácil.

Juanito te protege, es un buen ciudadano y un patriota. Para ti es la vida Juanito.

Una soga al cuello para Juanito.